ANPE, primera fuerza sindical del profesorado de la enseñanza pública no universitaria, reclama al Gobierno de España la recuperación íntegra de las pagas extraordinarias de los empleados públicos. El sindicato denuncia que se haya consolidado un recorte salarial que se aprobó en 2010 como medida excepcional vinculada a la crisis económica y que, quince años después, continúe vigente sin justificación alguna.
Más de un millón de empleados públicos, entre ellos cientos de miles de docentes, no han percibido nunca una paga extraordinaria completa. Se trata de quienes accedieron a la función pública después de las medidas de ajuste aprobadas en 2010, cuyas retribuciones extraordinarias han permanecido siempre recortadas.
Para ANPE, esta situación entraña un riesgo evidente: la normalización de una injusticia. El profesorado que se ha incorporado al sistema educativo a lo largo de los últimos quince años no ha conocido una realidad diferente, lo que favorece que el recorte se viva como una condición dada y se termine asumiendo como algo inherente al empleo público.
“El mayor peligro es que una medida que nació como excepcional termine considerándose lo normal. No podemos permitir que un recorte temporal se convierta, por inacción política, en un elemento estructural de las retribuciones de los empleados públicos”, subraya el presidente nacional de ANPE, Francisco Venzalá.
El sindicato advierte además de las consecuencias que esta situación puede tener para el futuro de la profesión docente. A su juicio, la consolidación de condiciones retributivas inferiores a las que corresponden según el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) dificulta el reconocimiento social y económico del profesorado y puede afectar a la capacidad del sistema educativo para atraer y retener talento.
“Si queremos garantizar una enseñanza de calidad, debemos ofrecer a los docentes unas condiciones laborales y salariales acordes con la responsabilidad que asumen. Mantener recortes indefinidamente envía un mensaje muy negativo a quienes sostienen diariamente nuestro sistema educativo”, ha afirmado Venzalá.
ANPE recuerda que el EBEP establece en su artículo 22.4 que las pagas extraordinarias deben equivaler a una mensualidad completa de las retribuciones básicas y de los complementos correspondientes. Sin embargo, quince años después de la aplicación de los recortes, esta previsión legal sigue sin cumplirse plenamente.
Para el sindicato, la cuestión trasciende el ámbito económico y afecta también a principios básicos de justicia y coherencia institucional. “No es razonable que una medida concebida para responder a una coyuntura económica concreta continúe aplicándose cuando aquella situación excepcional ha desaparecido. Lo provisional no puede convertirse en permanente”, señala el presidente de ANPE.
Para ANPE, esta situación se ha producido por una evidente falta de voluntad política para corregirla y por el interés de la Administración en continuar obteniendo un ahorro presupuestario a costa de las retribuciones de los empleados públicos.
La organización destaca el impacto que este recorte ha tenido sobre el poder adquisitivo de los docentes. Durante los últimos quince años, la merma en las pagas extraordinarias ha limitado su capacidad de ahorro y de planificación personal y familiar. Según las estimaciones del sindicato, en algunos casos la pérdida acumulada supera los 16.000 euros.
Por ello, ANPE reafirma su compromiso de seguir exigiendo la recuperación íntegra de las pagas extraordinarias y reclama a las administraciones públicas la adopción de las medidas necesarias para restituir un derecho retributivo que nunca debió verse afectado de forma permanente.
“Es el momento de corregir una anomalía que se ha prolongado demasiado tiempo. Recuperar las pagas extraordinarias íntegras es una cuestión de justicia, de reconocimiento profesional y de respeto hacia quienes prestan un servicio esencial a la ciudadanía”, concluye Venzalá.